Si piensas enamorarte y casarte, vuélvete observador.
¿Por qué?
Porque te enamoras de un cuerpo, pero te casas con un carácter.
Por eso...observa, una y otra vez, no el maquillaje que usa, ni las cejas y delineador bien definido, tampoco te enfoques en su barba perfecta, ni en su camisa de marca.
Observa su carácter, observa una y otra vez, sus costumbres, sus hábitos, su vida espiritual, si sabe administrar bien sus finanzas, observa cómo es su forma de ser, cómo se relaciona con sus padres y hermanos, cómo socializa con las demás personas, cómo maneja la ira, los celos, cómo actúa bajo presión, cómo asume sus responsabilidades y compromisos, cómo cuida su integridad, su pureza y su constancia en su deseo de agradar a Dios.
El noviazgo no es para descubrir el cuerpo, es para descubrir el carácter. Por eso, si te enamoras, observa bien una y otra vez su carácter.
Antes de tomar una decisión tan importante como el matrimonio, ejercita la observación al carácter, así estarás protegiendo tu corazón y por ende tu futuro.
📌 "Quien no controla su carácter es como una ciudad sin protección".
(Proverbios 25:28).😉
Leído por ahí.

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