Una problemática cada vez más frecuente: el impacto de la violencia digital y el acoso en redes sociales sobre la salud mental, el bienestar socioemocional y la permanencia escolar.
Analizaremos cómo el ciberacoso y la vulneración de la intimidad digital desatan sentimientos de aislamiento, vergüenza y vulnerabilidad que se reflejan directamente en el espacio escolar.
Revisemos este caso para pensar de manera conjunta cómo promover la empatía, fortalecer los protocolos institucionales de atención, y sobre todo, consolidar una red de apoyo comunitaria que le recuerde a cada persona estudiante que no está sola, ni dentro ni fuera de la pantalla.
La Ley General de Acceso de las Mujeres a una
Vida Libre de Violencias establece que la escuela
tiene la responsabilidad de prevenir y atender las
distintas modalidades de violencia y de promover
espacios libres de discriminación.
Antes de continuar, te invitamos a revisar la siguiente información:
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