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domingo, 6 de julio de 2025

Frida Kahlo

 ✨ 🎨 #Efeméride | Frida Kahlo nació para pintar con el alma, romper esquemas y dejar una huella imborrable en el arte y en la historia. 🌺 🖌️



🇲🇽 Su mirada profunda, su amor por México y su fuerza inquebrantable siguen inspirando generaciones. 💫💖 ¡Hoy celebramos su vida, su legado y su eterna autenticidad! 🫀 💫




lunes, 18 de julio de 2022

Frida Kahlo: Conexiones entre mujeres surrealistas en México

 



Alicia Rahon. El Juglar, del Ciclo Orion's Ballet, 1946. Pintura blanca en carton. 33x25,1 cm




Frida Kahlo, Diego en mi pensamiento, 1943, Oleo sobre masonite, 76 x 61 cm, ©2015 Banco de México Diego Rivera & Frida Kahlo Museums Trust. Foto: Gerardo Suter




Leonora Carrington. Tres mujeres con cuervos, 1951. Oleo sobre tela. 52X30. Colección privada © Carrington Leonora - AUTVIS, Brasil, 2015




Remedios Varo. Roulotte, 1955. Óleo sobre masonita. 78x60 cm. Colección del Museo de Arte Moderno de México © Varo, Remedios - AUTVIS, Brasil, 2015




El arte latinoamericano del siglo XX debe mucho a las mujeres, pero si está por concluir el revisionismo de la vanguardia en París, qué dejará para el otro lado del Atlántico, o la figura femenina, siempre desplazada. Si se forjó la idea de que los dictados de ellas producían un arte menor, en el caso de México esto vino eventualmente a diluirse. Tras el viaje de Artaud (1936) quedó “descubierta” la pintura de María Izquierdo como “resurrección de lo primitivo”, y Breton y Paalen irán a secundarlo. Hoy esas hallazgos son multiplicados y tangibles desde la curaduría de Teresa Arcq, con la muestra “Frida Kahlo:



Conexiones entre mujeres surrealistas en México”, abierta desde el 27 de septiembre de 2015 hasta el 10 de enero de 2016 en el Instituto Tomie Ohtake.

Obras icónicas abren el primer núcleo expositivo (Autorretrato). 

Un elogio a tratados intimistas y freudianos se ve en Mujer saliendo del psicoanalista, donde Remedios Varo se representa llevando sendas máscaras y balanceando la cabeza de un hombre (su padre). Inaugural también es el retrato de Frida Kahlo Diego en mi pensamiento, con la capa que ciñe su rostro, más que exótico, representando la cultura matriarcal tehuana, con la cual ella buscó parentescos utópicos.


De esta ala se derivan los núcleos Cuerpo femenino, Naturaleza muerta simbólica, Romance, maternidad y familia. 

En el primero, sexualidad y desnudo arriban a la condición fotográfica del surrealismo, acuñada así por Rosalind Krauss. Fotograma con vaso y cara, de Rosa Rolanda, es representación inconexa que aplica la famosa técnica “radiograma”, difundida por la artista tras aprenderla de Man Ray.

 Condición a la que aluden también los juegos ópticos con vidrio de Kati Horna en Paraísos artificiales. 

El segundo núcleo: 

A propósito de la naturaleza muerta, un género colonial, apunta esos saltos semánticos de una fruta cortada hasta la construcción de frases como La novia que se espanta al ver la vida abierta.


Esta obra de Kahlo, tomada como ejemplo, hace guiños a Jacqueline Lamba, mujer de Breton, con quien solía practicar el objet trouvé en los mercados. El tercero: obsesiones sobre maternidad y aborto, que, según Arcq, ponen en crisis la idea de que el arte está distante de lo biográfico. Representaciones naturalistas a la manera de exvotos, lado a lado telas cargadas del mito de identidad, como Diego, yo y el señor Xólotl, distienden esas clasificaciones. 

Como frases subyacentes a estas (Territorios de creación, Reinos mágicos), abordan esferas que a menudo se tocan, principalmente en las obras de Leonora Carrington y Varo, pintoras extranjeras radicadas en México y que, junto a Marx Ernst y Benjamin Péret, respectivamente sus parejas, adhieren definitivamente al surrealismo.



La obra Tres mujeres con cuervo de Carrington o Carricoche de Varo exprimen un contexto mágico a salvar, pero deben más a rituales alquímicos que al folclor mexicano. 

Las últimas proposiciones traen conexiones hasta ahora poco difundidas como Vida escenificada, con ejemplos de vestuario o indumentaria para teatro, como la de Alice Rahon para Ballet cósmico. Por fin, toda una sección dedicada al Surrealismo e Inconsciente, con manifestaciones de dibujo automático y collage. Y para terminar, el homenaje a las Mujeres mecenas, singulares galeristas y editoras como Inés Amor y Lola Álvarez Bravo.





  



miércoles, 13 de julio de 2022

Frida Kahlo se ha convertido en un emblema de México”: Casa Azul recuerda a la artista en el mes de julio


Maestra Perla Labarthe, coordinadora general del Museo Frida Kahlo (Foto: Hugo Avreimy)



En julio hay tres aniversarios que recuerdan a la pintora: su nacimiento, muerte y la inauguración de la casa como museo.

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Mujeres Artistas Surrealistas

 


13 de julio de 1954: Muere la pintora mexicana Frida Kahlo

 


Muere Frida Kahlo, es la pintora mexicana más reconocida en el extranjero, sus exposiciones rompen récords de asistencia. 

Por su forma de vestir, impulsa el mexicanismo al usar trajes típicos, collares y accesorios hechos por artesanos, destaca a nivel internacional el folclore mexicano al crear su propia identidad. 
Muere a los 47 años. 

Escucha su semblanza en el programa de Leonor Cortina, “La mujer en el arte y la cultura”, transmitido en 2004 en el que se entrevista a Teresa del Conde, investigadora de arte.

miércoles, 6 de julio de 2022

Frida Kahlo

 

6jul_fridakahlo_twitter

6 de julio de 1907, nace Frida Kahlo, pintora mexicana. Creó una pintura absolutamente personal, ingenua y profundamente metafórica al mismo tiempo, derivada de su exaltada sensibilidad y de varios acontecimientos que marcaron su vida. Muere el 13 de julio de 1954.

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Las conexiones entre el arte y la vida e Frida Kahlo

 La relación entre la vida y la obra de Frida Kahlo y la identidad mexicana se ha vuelto muy estrecha. Si entendemos por identidad una serie de rasgos (culturales, alimenticios, lingüísticos, etc.) comunes a una particular región geográfica, podríamos afirmar que la figura de la artista es prácticamente arquetípica, ella representa en muchos casos los valores culturales y nacionales que se intentan expresar constantemente en nuestros entornos cotidianos. Estamos acostumbrados a pensar la identidad como ese conjunto de características que nos definen, en nuestro caso, como mexicanos. Las aceptamos y las consumimos sin titubear, nos reímos de ellas y nos enfadamos al ser víctimas de estereotipos, pero ¿existe en realidad una identidad nacional?


Frida Kahlo: su influencia en la moda y la cultura popular

La identidad nacional se nutre de símbolos, gestos de belleza, de imágenes, de lábaros, a manera de reforzar el sentimiento de pertenencia. En otras palabras, podemos definirnos a partir de la otredad, del extranjero, del otro. La obra de Frida nos acerca a ese ‘otro México’, uno ‘exótico’, colorido, casi de ensueño, uno que ya no conocemos necesariamente, pero en el que nos identificamos y que intentamos seguir reproduciendo.

¿Quién es Frida?



Es una obra, es un personaje memorable y es el desafío a través de la creación. La artista inspira una identidad que representa una región.

Sin duda, la figura de Frida Kahlo tiene un peso cultural enorme a nivel mundial. Su vida y su obra se entrelazaron legándonos pinturas que podrían catalogarse en su mayoría de autobiográficas. Frida es un personaje polémico y mítico, que comienza a ser celebrado mundialmente alrededor de los años ochenta, llegando su mayor auge en los años noventa. Su obra se nutre de sus vivencias, de una narrativa propia, personal, un viaje a través de su vida, su estética, una mirada interior a partir de la cual ella misma permitió hacer del dolor y el sufrimiento un leitmotif. Hablar de Frida Kahlo hoy en día es hacer referencia no solo a una biografía, sino a un fenómeno artístico, comercial, ideológico, y claro, de belleza; también es hablar de una artista patrimonial, es analizar con lujo de detalle aquello que podemos llamar o identificar como identidad mexicana.  

Una mirada a la vida de Frida Kahlo

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació en Coyoacán el 6 de julio de 1907, aunque a ella le gustaba contar que nació el año de la revolución. A la edad de 6 años sufre de poliomielitis, enfermedad que le dejará secuelas permanentes. En 1925, a la edad de 18 años, sufrió un aparatoso accidente al impactarse un tranvía en el autobús donde ella viajaba, dejándola con graves heridas y consecuencias, huesos fracturados y lesiones en la columna vertebral. 

Es desde este momento en el que Frida se refugia en la pintura...

De esta manera se relaciona con artistas e intelectuales de la época, incluyendo a Diego Rivera, con quien contraería matrimonio en 1929. Las inestabilidades en su matrimonio con Diego Rivera y sus constantes infidelidades consiguieron mermar la salud emocional y física de la artista. En 1939 se divorcian para volver a casarse un año después. Durante su vida intentó rescatar los diversos lenguajes del arte popular mexicano, interés que se ve reflejado en su obra, en su vestimenta, su estética y su carácter. Es esta especial relación con el arte popular lo que ha hecho de Frida una especie de baluarte de la identidad mexicana moderna y contemporánea.


Aunado a esto, la misma imagen de la artista es reconocida por lo transgresor del personaje que se fue entretejiendo a su alrededor. Desde la indumentaria típica que portaba y que ha sido inmortalizada en las fotografías de Nickolas Murray que conocemos bien y que forman parte de nuestro propio imaginario, hasta los retratos más íntimos tomados por su padre en los que la vemos portar gallardamente un traje. Estas distintas visiones han sido una fuerte influencia en el imaginario colectivo y han permitido retomar a Frida como el estandarte de distintos movimientos identitarios, sociales y por supuesto, aquellos de aire artístico. 


El legado de Frida Kahlo en el arte

Si bien la artista era ya bien conocida en México durante su vida es sin duda a su muerte y sobre todo a finales del siglo XX que su obra y su figura resultan en un fenómeno que se conoce como Fridamanía o El Efecto Frida Kahlo. Artistas como Madonna, quien ha expresado en múltiples ocasiones ser gran admiradora de la pintora, y quien además posee al menos un par de cuadros de ella, se sumaron a la popularización de la pintora. El término Fridamanía hace referencia al estatus prácticamente de culto al personaje que ella y otros artistas e intelectuales lograron construir a lo largo del tiempo, convirtiéndola no solo en un ícono sino en una especie de arquetipo donde su vida y obra son prácticamente inseparables. ‘Frida encontró la manera de pintar el dolor, de permitirnos ver el dolor y, con ello, reflejar el dolor del mundo… Ella es la imagen de la conquista de la adversidad, contra viento y marea, ella representa a quienes son capaces de hacer su vida y reinventarse a sí mismos y vivir plenamente…


Frida Kahlo es en este sentido el símbolo de la esperanza, del poder, de la capacidad de llenarnos de fuerzas para un sector variado de nuestra población quienes atraviesan por condiciones adversas’, es una frase que se sustrae de ‘El diario de Frida Kahlo’. Un íntimo retrato, de Carlos Fuentes. 


 Varios factores contribuyeron desde principios de los años ochenta, a la popularización de la figura de la artista como parte de la cultura popular. Textos de distintos biógrafos, críticos e historiadores como Hayden Herrera, Raquel Tibol, entre otros, la aparición de Frida, Naturaleza Viva de Paul Leduc, una de las primeras películas que retratan la biografía de la artista, protagonizada por Ofelia Medina, así como el interés cada vez mayor por el arte ‘de la periferia’, es decir obras producidas en contextos geográficos tan diversos como América Latina, África y Asia. Ya a principios del siglo XXI, con el estreno de la película biográfica ‘Frida’, producida y protagonizada por Salma Hayek, la obra y la figura de la artista tuvieron un nuevo resurgimiento, grandes exposiciones como Frida Kahlo 1907-2007 Homenaje Nacional,

  exhibida en el Museo de Bellas Artes entre junio y agosto del 2007, misma que proponía mostrar las diferentes facetas de la pintora, haciendo hincapié en que su obra es mucha más que un ‘autorretrato con monos’.


 Posteriormente, el Philadelphia Museum of Art en el 2008, realizó una gran muestra, descrita como la primera gran exposición de Frida Kahlo en los Estados Unidos en casi cincuenta años. En los años posteriores, la obra de la artista recorrió el mundo, llegando incluso a Rusia. Todos estos agentes fueron decisivos para que la imagen y estética de la figura evocada por Frida, pasara por varias transformaciones e incluso fuera adoptada como estandarte desde distintos discursos, desde la liberación sexual y el feminismo, hasta las identidades chicana y mexicana.


ENRIQUE LEYVA/ POMPI GARCÍA
Frida Kahlo, el personaje que inspira una identidad.







martes, 7 de septiembre de 2021

Raquel Tibol

 
Hablar de arte en este país desde hace más de cuatro décadas es sencillamente imposible sin hablar de Raquel Tibol. Con su cultura, conocimiento, experiencia y crítica, Tibol ha vuelto a narrar y matizar las perspectivas de todo artista o creador que se considere como tal en México y muchas veces en el mundo también.


La narrativa de Tibol ha dado sentido escrito a las corrientes más relevantes de artistas en el país moderno y contemporáneo, pasando por supuesto por los muralistas mexicanos, por Frida Kahlo, por David Alfaro Siqueiros.


Tibol es parte de nuestra historia del arte; parte clave, apunta, hace crónica, señala, recuerda y vive. El Instituto Mexicano de la radio ha tenido la suerte de contar con sus historias y en este sitio compartimos algunas.


Escucha los audios

 

Palabras de Frida Kahlo

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Antonio Alatorre y Frida Kahlo

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Carta a Machila Armida




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domingo, 7 de marzo de 2021

“Frida. Viva la vida”

 


National Geographic estrena un documental sobre la vida de Frida Kahlo

Con la participación de la actriz Asia Argento“Frida. Viva la vida” llegará a la pantalla chica el próximo 8 de marzo y ofrecerá nuevos detalles sobre la vida y obra de la gran artista mexicana.


El 8 de marzo, National Geographic estrena a las 8:40 p.m. la película documental “Frida. Viva la vida”, dirigida por Giovanni Troilo. Se trata de una cinta que hará un viaje revelador en busca de Frida Kahlo al corazón de México.

Mediante su arte, la artista mexicana cuenta su historia con gran intensidad: su dolor físico, sus abortos espontáneos, la tragedia del amor y la traición, y su compromiso político. Pero ¿quién era realmente Frida Kahlo?

A esta pregunta promete responder la producción y, para ello, cuenta con entrevistas exclusivas, documentos de la época, reconstrucciones y un repaso por sus obras, incluidos los autorretratos más famosos que incluyen el que está con Diego Rivera, “Las dos Fridas”, entre otros.

Producida por Ballandi Arts y Nexo Digital, la actriz y directora Asia Argento acompaña a los espectadores mientras descubren las dos caras de la pintora, siguiendo un común denominador que son las propias palabras de Frida: sus cartas, diarios y confesiones.



"Frida. Viva la vida", documental de National Geographic, arroja nuevos detalles sobre la vida de la artista mexicana. | Fuente: National Geographic





lunes, 13 de julio de 2020

#UnDíaComoHoy 1954 fallece Frida Kahlo, pintora y escritora


Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació un 6 de julio de 1907 y murió un 13 del mismo mes, pero 47 años después.
Frida Kahlo fue una pintora mexicana, reconocida por sus famosos autorretratos, calificados como parte del movimiento surrealista. La pintora, quien dijo no identificarse con el movimiento, creó un estilo propio tomando los aspectos de su vida, mezclándolos con los elementos de la naturaleza y la identidad mexicana. Frida se inspiró en la cultura popular para explorar a través de su pintura el género, las clases, la raza y la sociedad mexicana. Las pinturas de Frida Kahlo son obras de material autobiográfico, que juntan la fantasía y el realismo mágico con los verdaderos eventos de su vida.
Muere la pintora  mexicana Frida Kahlo, una de las artistas mexicanas de mayor reconocimiento internacional.
A pesar de haber sido catalogada como una surrealista por los mismos padres del movimiento, Frida Kahlo definía sus obras no como un producto de sus sueños, sino como el resultado de su vida misma, haciendo de sus pinturas un encuentro entre la fantasía y el realismo, un diario visual en donde la artista contaba las historias que marcaron su vida: su familia, sus amores, las dolencias y sus orígenes.
Frida Kahlo hizo de la creación su filosofía, en la que usaba el arte como un mecanismo de catarsis para una vida llena de eventos fluctuantes. Explorando el contexto de su tiempo con una visión que pareció siempre adelantada, Frida fue una voz e imagen en el arte y la sociedad, dedicada a la representación de la mujer en la modernidad y teniendo como objetivo elevar la identidad mexicana.
Su acercamiento a la pintura fue innato, aunque no era ajena a las artes gracias a su padre, Frida abandonó el deseo de ser médico, y desarrolló su habilidad en la pintura pasando sus días en la Casa Azul. Ahí se recuperaba del accidente que marcaría su vida y obra. El autorretrato fue la manera en que la joven artista comenzó a cuestionar su existencia e identidad, la forma en la que veía al mundo desde el aislamiento y que luego se convertiría en el pilar de su trabajo pictórico.
Con Información de: LaVozDeMichoacán.com





El 13 de julio 1954 fallece Frida Kahlo, pintora mexicana, cuya obra pictórica versa en torno a su biografía y sufrimiento, y su amor y amistad con el muralista Diego Rivera.

lunes, 6 de julio de 2020

A más de 100 años de la existencia de Frida Kahlo, el dolor de una artista que se convirtió en leyenda.

“Cada tic-tac es un segundo de la vida que pasa, huye, y no se repite. Y hay en ella tanta intensidad, tanto interés que el problema es solo saberla vivir. Que cada uno lo resuelva como pueda”.

Con esas palabras, Frida Kahlo describió un día la fugacidad del tiempo; el avance incontenible de las manijas de un reloj, que imponen el más difícil de los retos: vivir cada instante, antes de que el segundero se detenga para siempre.

Este mes, se cumplen 113 años del aniversario natalicio de la consagrada pintora mexicana. Su tic-tac comenzó a sonar un seis de julio de 1907 y marcó una vida que no fue sencilla y terminó de forma prematura. Envuelta en dolor por sus continuos problemas de salud y los desoladores desengaños amorosos, sobrellevó sus días dando forma a su desbordante sensibilidad y regalando al mundo su incomparable capacidad artística.

Un grave accidente que condicionó su vida

Frida Kahlo, 15 de junio de 1919 (Foto: Sitio Web Museo Frida Kahlo)

Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació un 6 de julio de 1907 en una pintoresca vivienda de Coyoacán, conocida hoy como “La Casa Azul”. Sus padres, el fotógrafo Wilhelm Kahlo, de ascendencia húngaro-alemana, y Matilde Calderón, originaria de Oaxaca, se conocieron trabajando en la joyería La Perla, y juntos tuvieron cuatro hijas: Matilde, Adriana, Frida y Cristina. Concibieron además un hijo, Guillermo, que falleció a los pocos días de nacer.

En 1904, la pareja adquirió la propiedad de Coyoacán. La compraron gracias a los proyectos fotográficos que Wilhelm Kahlo realizó durante la presidencia de Porfirio Díaz. Unos trabajos que permitieron al inmigrante judío abrirse paso en México, adonde había llegado en 1890.

En sus primeros años, Frida, la tercera de las hijas, se encargaba de ayudar a su padre en el estudio. Participaba en el retoque y la impresión de las imágenes, y le acompañaba a sus sesiones, por miedo a que sufriera un ataque epiléptico, ya que él padecía esta enfermedad cerebral. Sin embargo, pronto sus roles cambiaron, y fue él quien se convirtió en un pilar para ella.

Con sólo seis años, Frida contrajo poliomielitis. Estuvo nueve meses en cama. Por la afección, su pierna derecha quedó más pequeña y delgada que la izquierda, lo que la convirtió en la escuela en motivo de burlas. Para evitar que se sintiera triste, su padre la animaba a practicar natación y bicicleta, de forma que ejercitara su pierna más frágil.

Parte importante de su juventud, la artista mexicana se centró en realizar deporte y actividades que le ayudaran a sobrellevar las secuelas de la enfermedad. Todavía, no había nacido en ella el interés por la pintura. En 1922, a los 15 años, ingresó en la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), donde ebullían las ideas progresistas y avanzadas del momento.

“Hay testimonios acerca de su carácter en aquella época”, explica el biógrafo de la artista, Gerardo Ochoa Sandy. “El de una muchacha jovial, rebelde durante las clases, de un lenguaje chispeante, diestra para ponerle motes a sus compañeros y traviesa”.

Ese carácter divertido y vivaz, al que hacen referencia distintas voces, se apagó el 17 de septiembre de 1925, cuando ya había cumplido los 18 años. Aquella jornada, el autobús en el que viajaba Frida fue arrollado por un tranvía, destruyéndolo por completo.

“El pasamanos de metal atraviesa a la joven por la cadera, fracturándole el hueso pélvico y sale por la vagina. La colisión le ocasiona además tres fracturas en la columna vertebral, una en la clavícula, en dos costillas, y le descoyunta el hombro derecho. La pierna derecha, la quejada por la poliomielitis, sufre once fracturas, más dislocación del pie. Fue el inicio de una tortuosa existencia desde el punto de vista físico, psicológico y emocional”, escribe Ochoa Sandy.

Tras el accidente, la artista se sometió a 32 intervenciones quirúrgicas y permaneció más de tres meses en cama. Fue entonces cuando despertó en ella la vocación que la convertiría en una figura de talla mundial. Un talento innato que hasta ese momento desconocía.

Diego Rivera, su gran amor

(Foto: Sitio Web Museo Frida Kahlo)

La grave colisión marcó un punto de inflexión en la vida de Frida Kahlo.

Los dolores, y las largas estadías en cama, la minaron por completo hasta el final de sus días. Preocupado por su hija, su padre, con quien mantenía un vínculo especial, le prestó una caja de colores y pinceles. Y su madre, con quien la relación era más distante, encargó a un carpintero que elaborara un caballete especial para que pudiera pintar desde la cama.

El resultado fue soberbio. Tanto que sorprendió al mismísimo Diego Rivera, un artista ya consagrado, a quien conoció a través del comunista cubano Juan Antonio Mella, y su pareja, la fotógrafa Tina Modorri.

Ilusionada, la joven promesa acudió al taller del pintor para mostrarle sus creaciones. Su talento despertó en él una sincera admiración que con el tiempo se convirtió en un sentimiento mayor.

“Frida es el único ejemplo en toda la historia del arte, de alguien que se desgarró el seno y el corazón para decir la verdad biológica de lo que siente en ellos”, llegaría a decir Diego Rivera sobre ella.

Tras conocer a Frida, el autor del famoso cuadro Vendedora de Flores comenzó a visitar con frecuencia La Casa Azul, y en 1929, la pareja se casó. Él tenía 43, y ella 22. “La boda entre un elefante y una paloma”, escribió años después Kahlo, acerca del enlace.

Más allá de sus primeros años, el matrimonio fue tortuoso. Entre 1930 y 1933 vivieron en Estados Unidos, Nueva York y Detroit. Allí, la artista sufrió el primero de tres abortos, y perdió a su madre, Matilde Calderón. En 1934 regresaron a México y se instalaron en una propiedad ubicada en San Ángel, conocida hoy como Casa Estudio de Diego Rivera y Frida Kahlo.

(Foto: Sitio Web Museo Frida Kahlo)

Las infidelidades de su esposo, que llegaron a ser más de 20, afectaron profundamente a la pintora, que incapaz de tener hijos y sumida en numerosos dolores musculares por el accidente, vivía en una asfixiante depresión. El famoso artista mexicano llegó incluso a vivir un affaire con su cuñada, Cristina, la hermana menor de Frida Kahlo. Un dolor que hería a la artista, a pesar de que ella también tenía relaciones extra maritales con hombres y mujeres.

“Los conflictos eran igualmente frecuentes, derivados de las incontables infidelidades del pintor, acaso más de veinte, habría cuantificado Frida en algún momento. La artista incurría en la misma flaqueza, propensión o afición, por despecho, por capricho, o por placer, tanto con hombres como con mujeres, amistades o cercanos de ambos”, explica Gerardo Ochoa.

En 1939, tras 10 años de matrimonio, la pareja se divorció. En 1940, sin embargo, volvieron a casarse, dejando claro que tendrían vidas sexuales autónomas.

“El re-casamiento funciona bien. Poca cantidad de pleitos, mayor entendimiento mutuo (...) por fin ya supe que la vida es así y lo demás es pan pintado”, escribió la pintora mexicana.

Obra y sus últimos años


(Foto: Sitio Web Museo Frida Kahlo)

Para Frida Kahlo sus lienzos se convirtieron en una vía para liberar sus emociones, en especial el dolor que la perseguía. En 1938, tuvo su primera exposición individual. Fue en la Galería Julien Levy, en Nueva York, donde André Bretón la define como una referente del surrealismo, una descripción que Frida rechaza. Y es que en opinión de la artista, sus cuadros no hablaban de un mundo onírico o imaginado, sino de su propia realidad.

Aunque ella nunca quiso incluir sus creaciones en la corriente surrealista, lo cierto es que muchos críticos consideran que sus pinturas mostraron en muchas ocasiones una yuxtaposición entre sus sueños (haber sido madre, el amor de su esposo), y su realidad (el dolor y la impotencia por los problemas de salud que la ataban). En este sentido, también el biógrafo Gerardo Ochoa considera la presencia de lo onírico en el mundo imaginario de Frida.

“Frida encontrará en la pintura una vía de sobrevivencia y expresión de estos dolorosos episodios biográficos, en los que entrelaza la crudeza con la expiación y donde convergen los afluentes de lo onírico y lo simbólico, más notas irónicas y cruentas y referentes a la cultura popular en México”, explica.

Además, se aprecia en su obra la técnica del retrato fotográfico que aprendió de su padre, y su interés por rescatar las raíces del arte popular mexicano. Bajo la influencia del nacionalismo revolucionario de México, Frida vestía con faldas largas, peinaba su cabello con moños trenzados y cintas de colores, y utilizaba accesorios de estilo precolombino, tal y como se aprecia en Autorretrato como Tehuana, 1943, o Autorretrato con monos, también de ese año.



Autorretrato con monos, 1943 (Foto: Sitio Web Museo Frida Kahlo)

Nueva York no fue la única ciudad en la que expuso su trabajo. También formó parte de muestras en París, 1939; Boston, 1941 y Fildadelfia, en 1943. En 1942, pasó a formar parte del Seminario de Cultura Mexicana, y un año más tarde, se convirtió en maestra en la escuela de artes plásticas “La Esmeralda”. La primera exposición individual en su México llegó en 1953.

A pesar de sus logros profesionales, durante esos años, su salud decayó.

“En 1950 permanece prácticamente todo el año convaleciente en el hospital a causa de una infección derivada de un negligente injerto en su columna. En 1953 [...] le amputan una parte de la pierna derecha”, explica Gerardo Ochoa.

Ante la posibilidad de gangrena, Frida Kahlo perdió la pierna que a los 6 años se vio afectada por la polio. Este último golpe de su vida, la llevó a intentar suicidarse dos veces en 1954, con sobredosis de opiáceos. El dos de julio de ese año, acudió en silla de ruedas junto a Diego Rivera y Juan O’gorman, a la protesta por la intervención estadounidense en Guatemala. Y pocos días después, el 13 de julio, falleció a los 47 años de edad.

Un referente


Las Dos Fridas (Foto: Sitio Web Museo Frida Kahlo)

Tras su fallecimiento, Frida Kahlo se alzó como un referente.

La artista nacida en Coyoacán no sólo alcanzó la fama internacional al consagrarse como una de las pintoras más destacadas de la historia, sino que se convirtió en bandera del feminismo, de la libertad sexual, de la discapacidad, y de la cultura mexicana.

Sus obras más importantes, entre las que se encuentran Las Dos FridasUnos cuantos piquetitosLa columna RotaDiego en mi pensamientoDiego y Yo, y sus magníficos autorretratos, se encuentran en las galerías de las ciudades culturales más importantes del mundo. Su cuadro “Dos desnudos en el bosque (La tierra misma)” se vendió en 2016 por más de 8 millones de dólares en una subasta de la casa Christie’s en Nueva York.

Además su imagen también se ha convertido en un símbolo. Su rostro cubre libretas y artículos de decoración, o murales, y su biografía se ha llevado al cine en dos ocasiones y ha inspirado numerosas producciones artísticas.

Con orgullo, la pintora puso en valor la belleza de la tradición mexicana, y con su genuina personalidad, reivindicó sus ideas políticas comunistas, no cayó en el ideal de femineidad impuesto, amó con libertad y a pesar de los obstáculos y de la depresión, supo vivir su “tic-tac” aunque su reloj se detuvo demasiado pronto. Y para que todos vivamos nuestra cuenta atrás, dejó un mensaje que hoy inspira a miles de amantes de su filosofía.

“Pies para qué los quiero, si tengo alas para volar”.

























A más de 100 años de la existencia de Frida Kahlo, el dolor de una artista que se convirtió en leyenda, Rescatado de la URL: https://www.infobae.com/america/cultura-america/2020/07/05/a-mas-de-100-anos-de-la-existencia-de-frida-kahlo-el-dolor-de-una-artista-que-se-convirtio-en-leyenda/ (julio 2020)