Ada Lovelace, la «madre» de la programación
Ada Lovelace creó el primer algoritmo informático.domingo, 29 de marzo de 2026
lunes, 23 de marzo de 2026
Emma Sanders
#MateriayEnergía | Emma Sanders, jefa de exposiciones en el CERN, nos recuerda que el juego y la curiosidad son herramientas clave para apropiarnos del conocimiento.
Divertirse en un entorno científico es posible y empoderador
Checa la entrevista da click 👉#CienciaUNAM
domingo, 22 de marzo de 2026
Alejandra Jáidar
#UnDíaComoHoy nació Alejandra Jáidar, la primera física titulada en México.
Alejandra se dedicó a impulsar la investigación y la divulgación del conocimiento científico, convencida de que la ciencia debía estar al alcance de todas las personas e inspirar a generaciones más jóvenes 🙋🏻♀️
Alejandra Jáidar, la primera física de México; egresada de la UNAM
En 1955, cuando Alejandra Jáidar entró a estudiar física en la UNAM, era prácticamente la única mujer en el salón. No había un camino trazado para ella.
Seis años después, en 1961, se graduó. Con ese título se convirtió en la primera física egresada de una universidad mexicana.
Pero Jáidar no se quedó ahí. Su proyecto más ambicioso fue un acelerador de partículas Van de Graaff en el Instituto de Física de la UNAM.
Básicamente, una máquina que dispara partículas subatómicas a velocidades enormes para estudiar cómo está hecha la materia. El que ella construyó se convirtió en el más grande de América Latina, una herramienta que puso a México en el mapa de la física experimental del continente.
Todo eso en una época en que la ciencia de alto nivel en México era casi exclusivamente territorio masculino.
Murió en septiembre de 1988, sin alcanzar a ver dos cosas que llevan su nombre: la sala del acelerador que ella misma construyó y la biblioteca del Instituto de Física, cuya primera piedra se puso apenas meses después de su muerte.
Hoy, 89 años después de su nacimiento, el Premio Nacional de Divulgación Científica también lleva su nombre.
Fuente: UNAM, Mujeres con ciencia
#unam
miércoles, 11 de febrero de 2026
Marie Curie
Por Emiliano Cassani, Ciencia UNAM-DGDC
Los descubrimientos realizados por Maria Salomea Skłodowska-Curie y su esposo Pierre Curie, de los elementos radio y polonio, siguen más vigentes que nunca al tener impactos directos en la vida de las personas.
El hallazgo del elemento químico radio, en 1898, ha sido fundamental en el desarrollo de diferentes técnicas que permiten estimar la edad de muchos materiales, tanto naturales como sintéticos.
“Con las dataciones radiométricas se ha podido estimar la edad de la Tierra, de los meteoritos, los fósiles y lo más importante, la edad en que comenzó nuestra especie y los asentamientos humanos. Ahora se puede saber con gran precisión cuándo ocurrieron los grandes eventos de nuestro planeta; la pauta para medir el tiempo la dio una mujer”, destacó la doctora María Colín García, del Instituto de Geología de la UNAM.
Anteriormente, la geología no era más que una ciencia descriptiva, porque no tenía las herramientas para poder medir con precisión los diferentes eventos de la Tierra. Siglos atrás los naturalistas ya se habían percatado de que había capas terrestres que indicaban la edad, pero no es hasta el descubrimiento del radio que la historia cambió para esta ciencia.
Mediante el uso de radioisótopos, también se pueden estudiar procesos hidrológicos, flujos de agua, concentraciones, volúmenes de acuíferos, caudales, incluso trazar contaminantes. Además de determinar la edad de ciertos minerales, con lo que se puede saber cuándo se formaron cordilleras como los Andes o el Himalaya.
Marie Curie fue la primera persona en recibir dos premios Nobel de distintos campos científicos: física y química.
También fue la primera mujer profesora en la Universidad de París.
María Skłodowska-Curie, o Marie Curie si la recordamos a la francesa, es la primera y única mujer ganadora de dos Premios Nobel (uno en física y otro en química). El fenómeno de la radioactividad es una de sus contribuciones a la ciencia que perduran hasta nuestros días aun en desarrollo.
Por ejemplo, en el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, se usa un grupo de fuentes de cobalto 60 radioactivo, que emiten rayos gama que irradian diferentes objetos para usos pacíficos, como las prótesis médicas.
Los rayos bombardean el objeto sometido y matan cualquier célula que pudiera haber, con lo cual la prótesis es totalmente segura para que un paciente no desarrolle una infección, relató la maestra Gabriela Frías Villegas.
La radiación se puede rastrear y medir, lo que hace que los radioisótopos sean muy útiles en la industria, la agricultura y la medicina, resaltó la académica de la Facultad de Química de la UNAM, Gisela Hernández Millán.
“Se usa por ejemplo para esterilizar material de quirófano, pero también en alimentos como las carnes y frutas para mantenerlos más tiempo, pues elimina las bacterias y esto es aceptado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, siglas en inglés) desde hace 40 años para conservar los alimentos por periodos prolongados”.
Científica polaca, pionera en el campo de la radiactividad.
María Skłodowska-Curie fue la primera mujer en licenciarse en ciencias en la Universidad parisiense de la Sorbona, la primera mujer en ser profesora de física en la Universidad de París después de ganar su segundo Nobel. Su legado ha impregnado a prácticamente cualquier ser humano, al estar presente en nuestras vidas al tomarnos una radiografía, por lo cual vivimos una época radioactiva, narró la doctora Rosa Beltrán Álvarez, directora de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural.
María Curie, rareza de época
La magnitud profesional de María Skłodowska-Curie la convierten en una rareza, una mujer que alcanzó lo inimaginable en una época en la que a las mujeres no les estaba permitido casi nada. Hasta el día de hoy son pocas las mujeres científicas de ese nivel.
EFECTO MATILDA.
El efecto Matilda tiene impactos cuantificables. Según la UNESCO, tres de cada 10 personas de la comunidad científica a nivel mundial son mujeres. El 22 por ciento de los puestos de trabajo en ciencias, ingeniería, tecnología y matemáticas en los países del G20 le corresponde a ellas, y sólo una de cada 10 asciende a lugares de liderazgo.
En México, el Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores reporta que cuatro de cada 10 son mujeres. “Hay un equilibrio numérico de género entre quienes completan el bachillerato o estudian una carrera científica, pero al avanzar a los posgrados, la cantidad de ellas baja, quizá por no tener referentes suficientes para sentirse aptas para ocupar esos lugares o porque, al no ver a otras en puestos de liderazgo en la ciencia, creen que es por incapacidad y eso es erróneo: son las circunstancias las que no favorecen la igualdad sustantiva”.
Por ello, Paula García, doctora en Ciencias Químicas, se ha dedicado a la divulgación científica desde 2007 y a rescatar las historias de aquellas que contribuyeron en descubrimientos que hoy permiten entender cómo es el mundo. Bajo esta óptica, en 2023 compiló la Antología de mujeres en la ciencia, de la revista ¿Cómo ves?
“Nosotras siempre hemos estado presentes y construido el conocimiento científico. Las instituciones y la sociedad deben hacer el esfuerzo por sostener la necesidad que tenemos de dedicarnos a las ciencias y crear espacios de colaboración incluyentes”.
martes, 10 de febrero de 2026
El tema de 2026 del Día Internacional de la niña y la mujer en la ciencia es:
"Aprovechar las sinergias entre la inteligencia artificial, las ciencias sociales, las STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y el sistema financiero: construir un futuro inclusivo para las mujeres y las niñas".
Mónica Ortiz Álvarez
De soñar con las estrellas a ser la primera astronauta análoga oaxaqueña
Mónica Ortiz Álvarez soñaba de pequeña con las estrellas. Su abuelo, apasionado por la astronomía, la llevaba al campo y le hablaba del universo.
Hoy en día, Mónica es una pionera en leyes espaciales, educadora del Space Center Houston de la NASA, además de embajadora de la Estación Espacial Internacional.
Es un referente para todas las mujeres y las niñas que quieren estudiar materias de ciencia: “Lleguen tan lejos que las estrellas se vean cercanas”, les dice.
Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
En el Centro Escolar Presidente Gustavo Díaz Ordaz reconocemos y celebramos a todas las niñas que con curiosidad, imaginación y talento; se interesan por la ciencia, tecnología, investigación y la innovación.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso de "impulsar una educación que motive, inspire y acompañe" a nuestras alumnas para que sueñen en grande y reconozcan que también la ciencia es su espacio.
Cuando una niña cree en sí misma, el futuro se transforma.
En los siguientes enlaces encuentra información de destacadas Mujeres Mexicanas en el mundo de la ciencia:
En el siguiente enlace descubre la respuesta a la pregunta: ¿Por qué dedicamos un día a la mujer y la niña en la ciencia?
11 febrero: Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
#NiñasEnLaCiencia
#EducaciónConIgualdad
#CentroEscolarPresidenteGustavoDíazOrdaz
#InspirandoFuturo
11 febrero: Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
¿Por qué dedicamos un día a la mujer y la niña en la ciencia?
La igualdad de género ha sido siempre una cuestión fundamental de las Naciones Unidas. La igualdad entre los géneros y el empoderamiento de las mujeres y las niñas contribuirán decisivamente no solo al desarrollo económico del mundo, sino también al progreso respecto de todos los objetivos y metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
El 14 de marzo de 2011, la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer aprobó, en su 55º período de sesiones, el informe con las conclusiones convenidas sobre el acceso y la participación de la mujer y la niña en la educación, la capacitación y la ciencia y la tecnología, incluida la promoción de la igualdad de acceso de la mujer al pleno empleo y a un trabajo decente. El 20 de diciembre de 2013, la Asamblea General aprobó la resolución relativa a la ciencia, la tecnología y la innovación para el desarrollo, en la que reconoció que el acceso y la participación plenos y en condiciones de igualdad en la ciencia, la tecnología y la innovación para las mujeres y las niñas de todas las edades eran imprescindibles para lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer y la niña.
La Asamblea General declaró el 11 de febrero Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia en reconocimiento al papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica y la tecnología. En su resolución del 22 de diciembre de 2015, la Asamblea aprobó una resolución que proclamaba este Día Internacional y alababa las iniciativas llevadas a cabo por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres), la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y otras organizaciones competentes para apoyar a las mujeres científicas y promover el acceso de las mujeres y las niñas a la educación, la capacitación y la investigación en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
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Dra. Eva Ramón Gallegos, investigadora de la ENCB del Instituto Politécnico Nacional .
Su estudio se centra en la terapia fotodinámica, una técnica no invasiva que utiliza un fármaco fotosensible y un láser para destruir las células dañadas por el VPH. El tratamiento consiste en aplicar el fármaco en el cuello uterino y, posteriormente, emplear un láser especializado para eliminar las células afectadas; esta terapia ha demostrado ser altamente efectiva y no causa efectos secundarios significativos.
La investigación, que incluyó a 420 pacientes de Oaxaca, Veracruz y la Ciudad de México, arrojó resultados particularmente alentadores en la capital del país. Las mujeres fueron divididas en grupos según su diagnóstico de VPH y lesiones premalignas.
En las pacientes que recibieron el doble de concentración del fármaco, se logró eliminar el VPH en el 100 % de los casos sin lesiones; en aquellas con lesiones premalignas, el tratamiento tuvo un éxito del 64.3 %, y en mujeres con lesiones sin VPH, la efectividad fue del 57.2 %. (1)
Estos resultados sugieren que la terapia fotodinámica podría ser una herramienta valiosa en la lucha contra el VPH y sus complicaciones, especialmente en mujeres que no presentan lesiones.
Además de erradicar el VPH, la terapia fotodinámica también actúa contra infecciones bacterianas y fúngicas. Durante el estudio, se descubrió que el tratamiento eliminó infecciones por Chlamydia trachomatis en un 81 % y Candida albicans en un 80 %. La flora bacteriana saludable se mantuvo prácticamente intacta, lo que refuerza la seguridad y los beneficios del tratamiento para la salud genital femenina. (2)
Entre las ventajas de la terapia fotodinámica se encuentran la reducción de intervenciones quirúrgicas, la minimización de efectos secundarios y su eficacia en la eliminación del VPH, además de que su uso puede contribuir a la prevención del cáncer cervicouterino.
La investigación de la científica oaxaqueña tiene un gran potencial para revolucionar la prevención y el tratamiento del cáncer cervicouterino. La doctora Ramón Gallegos continúa trabajando en el desarrollo de esta técnica para mejorar la salud de las mujeres en todo el mundo.
Con avances como este, la terapia fotodinámica podría convertirse en un tratamiento estándar para esta enfermedad.
Trayectoria de una científica brillante
Especializada en Biología Molecular, Eva Ramón Gallegos cuenta con una sólida formación académica en biotecnología molecular. Obtuvo su maestría y doctorado en Ciencias en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN), ambos con mención honorífica. (3)
Su destacada trayectoria la ha llevado a ser reconocida con 11 premios nacionales e internacionales, y es autora de 53 publicaciones indexadas en revistas científicas de alto prestigio. En 2019, la revista Forbes la incluyó en su lista de las 100 mujeres más poderosas de México.
Apoyada por el Instituto Politécnico Nacional (IPN), ha logrado un avance significativo en la lucha contra el cáncer cervicouterino. La investigación sobre terapia fotodinámica, liderada por ella, ofrece una nueva esperanza para las mujeres que padecen VPH y representa un gran paso hacia la erradicación de esta enfermedad, la segunda causa de muerte en mujeres mexicanas. (4)
Esta institución también ha realizado avances en el desarrollo de una vacuna contra el VPH con el objetivo de generar una nueva alternativa, debido a que las vacunas actuales utilizan moléculas adyuvantes que pueden ocasionar efectos secundarios. (5)
La producción de esta vacuna se lleva a cabo mediante anticuerpos recombinantes en células de mamíferos, específicamente en un modelo celular denominado CHO (Chinese Hamster Ovary). Estas moléculas reconocen el patógeno o el virus y se unen para activar una cascada de reacciones que permiten al organismo generar memoria inmunológica, como ocurre con las vacunas convencionales; la ventaja de este enfoque es que emplea moléculas producidas por el propio sistema humano.
La prevención y la detección temprana son clave para combatir el VPH y el cáncer cervicouterino. Se recomienda a las mujeres realizarse exámenes ginecológicos periódicos y vacunarse contra este virus.
El virus del papiloma humano fue eliminado al 100% en 29 mujeres mexicanas
Referencias:
1) El virus del papiloma humano fue eliminado al 100% en 29 mujeres mexicanas. México, O. N. U. (s/f). Youtube. Recuperado el 10 de febrero de 2026, de https://www.youtube.com/watch?v=A0KL3JgbnYw
2) Elimina IPN cien por ciento virus del papiloma humano, UNAM Global, (2019, febrero 4). UNAM Global. Recuperado el 10 de febrero de 2026, de: https://unamglobal.unam.mx/global_revista/elimina-ipn-cien-por-ciento-virus-del-papiloma-humano/
3) Quién es la científica mexicana que logró eliminar el virus del papiloma humano. (2025, enero 19). Infobae, Sosa F. Recuperado el 10 de febrero de 2026, de https://www.infobae.com/mexico/2025/01/18/quien-es-la-cientifica-mexicana-que-logro-erradicar-el-virus-del-papiloma-humano-y-desafio-los-limites/
4) Cáncer cervicouterino, segunda causa de muerte en mujeres mexicanas. (s/f). Insp.mx. Recuperado el 10 de febrero de 2026, de https://insp.mx/noticias/salud-poblacional/cancer-cervicouterino-2da-causa.html
5) Desarrolla IPN nueva vacuna contra el VPH. (s/f). IPN. Recuperado el 10 de febrero de 2026, de https://www.ipn.mx/imageninstitucional/comunicados/ver-comunicado.html?y=2018&n=382
lunes, 9 de febrero de 2026
Julieta Fierro Gossman.
Julieta Fierro Gossman es originaria de la Ciudad de México.
Egresada de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde estudió física y astrofísica, especializándose en materia interestelar, así como los estudios sobre el Sistema Solar.
Fue investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, así como profesora de la Facultad de Ciencias.
En el año 2004 ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua, donde ocupa la Silla XXV, además es miembro del Sistema Nacional de Investigadores en su máximo nivel.
A lo largo de su carrera, Julieta Fierro ha publicado más de 40 libros, de los cuales buena parte están enfocados en la divulgación de la ciencia. Entre sus obras más importantes destacan: La astronomía de México (2001), Cartas Astrales: un romance científico del tercer tipo (2006), La familia del sol (1990), entre otros.
Carmen Victoria Félix Chaidez.
Carmen Victoria Félix Chaidez, quien es una ingeniera y científica espacial mexicana, reconocida como la primera astronauta análoga mexicana.
Carmen Victoria Félix Chaidez descubrió su gusto por el universo a los 5 años cuando observaba el cielo con su padre. “Tenía 5 años y fue esa noche en la que aprendí lo que eran las constelaciones, Orión y Las Pléyades fueron las que más se me quedaron grabadas”, dijo a Hacia el Espacio, una revista de divulgación de la ciencia y tecnología espacial de la Agencia Espacial Mexicana.
La sinaloense estudió Ingeniería en Electrónica y Telecomunicaciones en el Tec de Monterrey y cuenta con una Maestría en Ciencias Espaciales en la International Space University en Estrasburgo, Francia.
Félix Chaidez trabajó en el Centro de Investigación Ames de la NASA para la División de Satélites Pequeños, en el proyecto PhoneSat, un nanosatélite basado en un teléfono inteligente. Y durante su estancia en NASA, se involucró en los Foros de Consulta para la creación de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) ayudó a las universidades mexicanas a crear oportunidades de pasantías en NASA Ames.
Félix Chaidez fue la primera astronauta análoga mexicana, al participar en una simulación llevada a cabo por la NASA en el Mars Desert Research Station. “Tener un contraste de que en Marte todo es desértico, te hace valorar todo lo que tenemos en la Tierra y su vegetación”, dijo a la Agencia Informativa Conacyt sobre su experiencia en la simulación de una estancia en Marte.
Actualmente Félix Chaidez reside en Países Bajos y trabaja para la International Association for the Advancement of Space Safety (IAASS, por sus siglas en inglés), una organización sin fines de lucro dedicada a fomentar la cooperación internacional y el avance científico en el campo de la seguridad de los sistemas espaciales.
Dra. Sandra Pascoe Ortiz
El proyecto que nació en una feria de ciencias, consiste en la producción de un material plástico 100% natural y biodegradable a partir del nopal. Esta creación permite que a partir de jugo de nopal, sábila y otras suculentas se desarrolle un producto plástico que es capaz de reintegrarse al ecosistema natural en menor tiempo que los plásticos tradicionales.
En entrevista con la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (WIPO) en 2020, Pascoe Ortiz dijo que desde joven estuvo interesada en la naturaleza. “Cuando me convertí en científica, me involucré en el campo de la innovación sostenible para contribuir con mis esfuerzos a revertir el daño ambiental de nuestro desarrollo tecnológico. Creo que debemos aprovechar ese mismo desarrollo para mejorar nuestra calidad de vida y la de las generaciones futuras”, expresó.
La Dra. Pascoe Ortiz fue premiada en 2020 por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) por el proyecto “Mezcla y proceso para elaborar un material plástico biodegradable”, y en 2021 fue una de nueve jaliscienses en recibir el Premio Estatal de Innovación, Ciencia y Tecnología 2021 por el mismo descubrimiento.
De acuerdo con el sitio web de la UNIVA, la científica actualmente se encuentra en una fase de caracterización de diferentes formatos del bioplástico para estandarizar su producción a nivel industrial con diferentes tipos de nopal.
“Mi contribución a este objetivo [hacer del mundo un lugar mejor] es el material plástico biodegradable que descubrí, el cual, espero, permitirá a los consumidores cambiar hacia una forma de vida más ecológica con un mínimo esfuerzo”, dijo Pascoe Ortiz a WIPO.
Dra. María Esperanza Martínez Romero.
Desde 1998 se otorga el Premio L’Oréal-UNESCO “La Mujer y la Ciencia” a las científicas más reconocidas en diversas áreas del conocimiento. Dentro de la región Latinoamérica sólo seis investigadoras mexicanas lo han recibido, una de ellas es la Doctora Esperanza Martínez Romero, pionera en el estudio de la diversidad bacteriana y su impacto en el ambiente y la productividad agrícola.
Su trayectoria inició con los estudios de Licenciatura en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, a los que siguieron la maestría y el doctorado en el recién formado Centro de Investigación sobre Fijación del Nitrógeno (CIFN) hoy conocido como Centro de Ciencias Genómicas (CCG).
La investigadora relata que la genómica es un área de estudio fascinante, pues ha permitido investigar sobre los genomas de las bacterias y ha penetrado en distintas áreas del conocimiento como la ecología, la evolución, la medicina, la paleogenómica y las ciencias forenses.
Semblanza
Esperanza Martínez Romero es Investigadora Titular del Centro de Ciencias Genómicas de la UNAM. Estudió la Licenciatura, Maestría y Doctorado en Investigación Biomédica Básica en la UNAM. Realizó una estancia postdoctoral en Francia y ha realizado estancias de investigación en Suecia, Alemania, Brasil, Perú y años sabáticos en la Universidad de California.
Es profesora en la licenciatura y posgrado y durante seis años fue la coordinadora de la Licenciatura en Ciencias Genómicas de la UNAM.
Es miembro de la Academia Americana de Microbiología y otros organismos colegiados. Es investigadora emérita del Sistema Nacional de Investigadores. Fue presidenta del Comité Internacional sobre Taxonomía de Rhizobium y miembro del Comité Directivo de la Sociedad Internacional de Ecología Microbiana (ISME). Ha sido o es editora de varias revistas como el Journal of Bacteriology, Applied and Environmental Microbiology. Systematics and Applied Microbiology, MPMI.
Ha sido organizadora de congresos. Sus áreas de investigación son genómica, simbiosis, diversidad bacteriana, genética molecular, además de tener intereses en aplicaciones prácticas. Fue galardonada con el Premio Universitario Nacional para Jóvenes Académicos, el Premio de Ciencias Naturales de la Academia Mexicana de Ciencias, el Premio Universitario Nacional en Ciencias Naturales, el Premio Agrobio, el reconocimiento Juana Ramírez de Asbaje de la UNAM, Premio L’Oréal-UNESCO y el Premio Nacional de Ciencias de México.
Ha sido reconocida en varias ocasiones como una de las científicas más citadas de México.
Publicaciones
viernes, 14 de noviembre de 2025
Shakuntala
Tenía 3 años cuando su padre se dio cuenta de que su hija podía hacer algo que nadie debería poder hacer.
Bangalore, India, 1932. Shakuntala Devi estaba jugando a las cartas con su padre: un juego sencillo, nada fuera de lo normal. Excepto que Shakuntala no estaba mirando las cartas.
Las estaba memorizando.
Con una sola mirada a la mano de su padre, podía decirle cada carta que tenía sin volver a verlas. Su padre pensó que era un truco, quizá suerte. Así que la puso a prueba.
Barajó. Ella supo el orden.
Le pidió que sumara números. Ella respondió antes de que él terminara de preguntar.
Le dio problemas de multiplicación. Ella los resolvió más rápido de lo que él podía escribirlos.
Shakuntala Devi tenía tres años. Y calculaba como una máquina.
Solo que las computadoras modernas aún no existían.
A los 5 años, resolvía problemas matemáticos complejos que dejaban a adultos sin respuesta. Su padre, artista de circo, empezó a llevarla a espectáculos donde ella demostraba sus habilidades. La gente quedaba boquiabierta. ¿Cómo podía una niña hacer eso?
Pero Shakuntala no sabía explicarlo. Para ella, los números no eran problemas que resolver: eran un idioma que hablaba con fluidez.
Arthur Jensen, investigador sobre inteligencia humana en la Universidad de California, Berkeley, estudió sus capacidades y concluyó que “la manipulación de los números es, al parecer, como una lengua materna para ella, mientras que para la mayoría de nosotros el cálculo aritmético es, como mucho, como el idioma extranjero que aprendimos en la escuela”.
Imagínalo. Mientras tú te esfuerzas para calcular una propina en un restaurante, Shakuntala podía multiplicar números de 13 dígitos en su cabeza más rápido de lo que tú puedes leerlos en voz alta.
Y podía demostrarlo.
En 1977, en Southern Methodist University en Dallas, investigadores le dieron un desafío imposible: extraer la raíz 23 de un número de 201 dígitos.
¿Entiendes lo que significa? Un número de 201 dígitos: un número tan largo que llenaría varias líneas de texto. Y querían la raíz 23.
Tenían una computadora UNIVAC lista para verificar su respuesta. Las computadoras todavía eran relativamente nuevas, enormes máquinas que ocupaban salas enteras. Esta estaba pensada para cálculos complejos.
Los investigadores iniciaron el cronómetro.
Shakuntala miró el número. Sus labios se movieron levemente mientras hacía el cálculo en su mente.
Cincuenta segundos después, dio su respuesta.
La computadora seguía calculando.
Unos segundos después, la computadora terminó.
Shakuntala tenía razón.
Había vencido a una computadora en matemáticas. En su cabeza. En 50 segundos.
Pero no había terminado de probarlo.
En 1980, en Imperial College London, le dieron otro desafío: multiplicar dos números de 13 dígitos.
Los números eran: 7,686,369,774,870 × 2,465,099,745,779
La mayoría de la gente ni siquiera puede leer esos números rápido, mucho menos multiplicarlos.
El cronómetro comenzó.
Shakuntala cerró los ojos. Pasaron veintiocho segundos.
Entonces abrió los ojos y recitó la respuesta: 18,947,668,177,995,426,462,773,730
Un número de 26 dígitos. Perfectamente exacto. En 28 segundos.
Y esos 28 segundos incluían el tiempo que tardó en decir toda la respuesta en voz alta.
Piénsalo. En menos de medio minuto, Shakuntala Devi hizo un cálculo que a la mayoría le llevaría horas con una calculadora… y lo hizo en su cabeza mientras, además, decía el resultado.
El Libro Guinness de los récords la incluyó en su edición de 1982. Se hizo conocida en todo el mundo como “la computadora humana”.
Pero aquí está lo que hace su historia aún más asombrosa: Shakuntala Devi no fue solo una curiosidad matemática. Fue una mujer de la India de mediados del siglo XX, viajando por el mundo, dominando escenarios en universidades prestigiosas, haciendo que científicos occidentales se replantearan de qué era capaz el cerebro humano.
Escribió libros de matemáticas diseñados para hacer la materia accesible y divertida. Defendió los derechos LGBTIQ+ en la India décadas antes de que fuera socialmente aceptable. Se presentó como candidata en elecciones parlamentarias. Vivió exactamente como quiso, desafiando cada expectativa impuesta a las mujeres indias de su generación.
A menudo le preguntaban cómo lo hacía. ¿Cómo podía funcionar su cerebro de una manera tan distinta?
Ella nunca tuvo una respuesta que dejara satisfechos a los demás… porque para ella no era algo especial. Era simplemente cómo funcionaba su mente.
“Los números tienen vida”, dijo una vez. “No son solo símbolos en un papel”.
Shakuntala Devi murió en 2013, a los 83 años, en Bengaluru —la misma ciudad donde había nacido, la misma ciudad donde primero descubrió que su mente funcionaba diferente a la de los demás.
Para cuando murió, las computadoras se habían vuelto exponencialmente más poderosas. Podían hacer cálculos miles de millones de veces más rápido que cualquier ser humano.
Pero aun así no podían hacer lo que Shakuntala hacía.
Porque las computadoras siguen algoritmos. Procesan información como están programadas para procesarla.
Shakuntala veía los números como cosas vivas. Los entendía de maneras que no podían programarse, no podían enseñarse, no podían replicarse.
En 1977, venció a una computadora diseñada para calcular.
Pero la verdadera victoria no fue la velocidad. Fue el recordatorio de que la capacidad humana —el genio humano— no puede reducirse a potencia de procesamiento.
Shakuntala Devi demostró que la mente humana, en su versión más extraordinaria, puede hacer cosas que las máquinas no saben explicar.
Tenía tres años cuando su padre se dio cuenta de que era diferente.
Pasó los siguientes 80 años mostrándole al mundo lo extraordinario que puede ser lo diferente.
La próxima vez que alguien te diga que los humanos no pueden competir con las computadoras, recuerda a Shakuntala Devi.
Recuerda a la mujer que extrajo la raíz 23 de un número de 201 dígitos en su cabeza.
Recuerda a la computadora humana que nos recordó que algunas formas de genio son única, imposible y bellamente humanas.



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